
Opiniones Arriesgadas: Haaland ya NO es uno de los 5 mejores jugadores
Erling Haaland, antes el delantero más temido del mundo, ha perdido influencia en 2025-2026. Un análisis polémico con datos: ya no está en el top 5.
De aspirar a Europa a luchar por no descender: un desglose brutal de por qué el Girona fracasó en 2025-26. Errores tácticos, fichajes fallidos y cambios urgentes.
Tras finalizar quinto en 2024-25, el Girona empezó la temporada 2025-26 con ambiciones europeas. Pero el 3 de abril de 2026, el conjunto catalán se encuentra en puesto 17 de La Liga, apenas dos puntos por encima de la zona de descenso. El sistema táctico, antes innovador, se ha vuelto previsible. El 4-3-3 ofensivo ha sido explotado con contraataques rápidos y líneas defensivas compactas. Sin presión alta coordinada, el mediocampo liderado por Aleix García ha sido superado, dejando huecos enormes entre líneas.
Los rivales atacaron sistemáticamente el flanco derecho, donde Yan Couto no pudo cubrir las subidas defensivas. La transición, pilar del éxito pasado, ha desaparecido. Según Opta, la presión promedio por minuto (PPM) bajó de 22,4 en 2024-25 a 18,1 esta temporada. Este bajón permitió a los oponentes dominar el juego con comodidad, transformando Montilivi en un patio de recreo.
"El Girona sigue jugando como si estuviera arriba. No ha asumido su nueva realidad ni adaptado su estilo" — analista de AS
El verano de 2025 trajo esperanzas mal canalizadas. Diego Moreira, cedido desde el Chelsea, apenas sumó 2 goles y 3 asistencias en 24 partidos. Menos defensivo de lo esperado, agravó el desequilibrio. Peor aún fue Antonio Blanco, procedente del Getafe, con una precisión de pases del 78% en 18 partidos, uno de los peores de la liga.
La venta de Samu Omorodion al Al-Nassr por 25 millones dejó un agujero sin cubrir. Su sustituto, Abel Ruiz, marcó 5 goles en 28 encuentros, pero carece de fisicidad. El recurso a Christian Santos (36 años) evidencia una planificación deficiente. El ataque ha anotado solo 34 goles en 30 partidos, la cuarta peor cifra de la competición.
Míchel, artífice del auge de 2024, ha sido inflexible. Insistió en un sistema exigente físicamente, con una plantilla corta y rotación mínima. El Girona jugó 42 partidos oficiales, pero solo tres suplentes superaron las 1.500 minutos. No obstante, la dirección deportiva, liderada por Pere Guardiola, impuso fichajes sin consenso técnico. La desconexión entre áreas provocó una estrategia fragmentada.
Míchel no ajustó el sistema tras derrotas ante rivales directos como Granada y Almería. Su fidelidad al modelo fracasado ha tenido un precio alto. Pero también es víctima de decisiones ajenas.
Para evitar el desastre, el club necesita cambios radicales. Primero, abandonar el 4-3-3 rígido por un 4-2-3-1 o 3-5-2 más equilibrado. Segundo, reformar el área de fichajes con jugadores jóvenes, versátiles y defensivamente sólidos. Tercero, definir el liderazgo deportivo: ¿quién decide? ¿el técnico o la dirección?
P: ¿Despedirá el Girona a su entrenador?
R: Fuentes internas indican que la decisión se tomará tras la pausa internacional. Míchel está en el ojo del huracán, pero una salvación podría salvarle.
P: ¿A quién debería fichar el Girona en verano de 2026?
R: El club apunta a un delantero como Youssef En-Nesyri (Sevilla) o Umar Sadiq (Real Sociedad), y un centrocampista recuperador como Roberto López (Alavés).
P: ¿Por qué juega tan mal el Girona?
R: Combinación de táctica obsoleta, malos fichajes y fatiga mental. El equipo no evolucionó tras su éxito de 2024-25 y fue superado por rivales más inteligentes.