
Muharemovic: «Tengo mucho respeto por Italia» tras el pase de Bosnia al Mundial 2026
El defensa del Sassuolo Tarik Muharemovic rinde homenaje a Italia tras la victoria de Bosnia en el playoff que les clasifica para el Mundial 2026.
El exdirector de Juventus y Nápoles, Luciano Moggi, culpa a Gabriele Gravina por el declive del fútbol italiano tras la tercera eliminación consecutiva de la Azzurri en la Copa del Mundo.
Luciano Moggi, exdirector de Juventus y Nápoles, ha arremetido contra la dirigencia del fútbol italiano tras la eliminación de la selección italiana en la Copa del Mundo 2026, la tercera consecutiva. En una entrevista en Radio Tutto Napoli, Moggi vinculó el declive actual con las consecuencias del escándalo de Calciopoli en 2006, el mismo año en que Italia conquistó su último gran título mundial. Según Moggi, desde entonces, el fútbol transalpino ha entrado en una espiral de decadencia estructural, perdiendo la fortaleza de liderazgo que lo caracterizaba.
Moggi no tuvo piedad con Gabriele Gravina, presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). Lo acusó de ser el principal responsable del colapso, afirmando que "la selección es el espejo del sistema". Y añadió: "Si hemos sido eliminados tres veces, es porque algo está roto en la base". Invocando el dicho "el pescado se pudre por la cabeza", exigió que Gravina se aparte, ya que "ni ha tenido suerte ni ha estado a la altura".
El veterano directivo pidió una reconstrucción desde cero, con una limpieza general del modelo actual. Instó al ministro de Deportes, Andrea Abodi, a intervenir de forma seria para imponer una revolución estructural real. "Basta de palabras: lo que necesitamos es una verdadera revolución", dijo Moggi, reflejando un creciente descontento con la incapacidad de la FIGC para autoreformarse tras décadas de estancamiento.
Moggi también respaldó al presidente del Nápoles, Aurelio De Laurentiis, quien lleva tiempo reclamando una reestructuración de la Serie A. Coincidió en que el sistema actual es insostenible, y señaló con preocupación que hoy Italia "teme a selecciones como Bosnia", lo que según él revela el profundo deterioro del nivel competitivo italiano en el escenario internacional.
Con tres eliminaciones seguidas en fases de grupos, una situación sin precedentes para una selección campeona mundial cuatro veces, la presión sobre la FIGC es máxima. Las críticas de Moggi, aunque polémicas por su pasado, resuenan en un contexto de frustración generalizada. El debate ya no gira solo en torno a entrenadores o jugadores, sino sobre la gobernanza y la visión a largo plazo.
"La selección es el espejo del sistema, si hemos sido eliminados tres veces, es porque algo está roto en la base." – Luciano MoggiCon la temporada 2025/2026 llegando a su fin, el futuro de Gravina y de todo el fútbol italiano está en juego. Reformas profundas en la gestión, los derechos de televisión y la cantera serán clave para que Italia recupere su lugar entre las élites del fútbol mundial.