Análisis Temporada Tottenham 2026: Autopsia de un Fracaso Táctico
La temporada 2025-2026 de Tottenham fue un desastre. Desde errores tácticos hasta fichajes fallidos, analizamos qué salió mal y qué debe cambiar ya.
A pesar de ganar títulos, el cambio táctico de Luis Enrique en el Manchester City ha reducido su eficacia ofensiva. Las cifras de la temporada 2025-2026 revelan una preocupante tendencia.
Esta es la opinión más controvertida del 2026: Luis Enrique no está elevando al Manchester City, sino frenándolo. A primera vista, suena absurdo. El City ganó la Champions League en 2025 y lidera la Premier League en abril de 2026. Pero bajo la superficie, hay una tendencia preocupante. Desde que Enrique sustituyó a Pep Guardiola en 2024, el juego del City se ha vuelto más directo, menos paciente y —crucialmente— menos efectivo ante defensas compactas.
Bajo Guardiola, el City promediaba 2,31 xG por partido. En 2025-2026, esa cifra ha caído a 1,89. Esto no es evolución: es regresión. El mismo plantel, con Erling Haaland, Phil Foden y Kevin De Bruyne, genera menos oportunidades de calidad. Los datos indican que el sistema de Enrique no está maximizando su talento.
Las cifras no mienten. El promedio de posesión del City ha bajado de 64% en 2023-2024 a 58% en 2025-2026. ¿Su precisión de pases en el tercio final? Del 86% al 81%. Lo más alarmante: su tasa de conversión de ocasiones claras ha caído del 68% al 53% —la más baja entre los cinco primeros de la Premier League.
En la Champions League, el City empató ambos partidos ante el Inter de Milán en cuartos, sin anotar, pese al 62% de posesión en Italia. Los analistas señalan la falta de rotaciones posicionales y la excesiva dependencia de jugadores como Jérémy Doku para ganar duelos individuales. Ante bloques bajos, el City ahora parece predecible —muy lejos de los patrones intrincados de la era Guardiola. Incluso Haaland, con 23 goles, ha visto caer su xG sin penaltis en 0,3 por 90 minutos.
Los defensores de Enrique destacan los títulos. Ganar la Champions en 2025 —especialmente al vencer al Real Madrid en la final— no es poca cosa. Argumentan que Enrique trajo una mentalidad de ganar a toda costa, haciendo al City más resistente en eliminatorias. La final del 2025 se ganó 1-0 con una contraataque, un momento de eficacia que muchos críticos ignoran.
Además, las lesiones de Rodri durante 14 semanas afectaron el ritmo del equipo. Su ausencia expuso debilidades en el control del mediocampo, sobre todo en partidos de visitante. La adaptación de fichajes como Lucas Chevalier y Yunus Musah también ha sido más lenta de lo esperado. Quienes critican esta narrativa sostienen que juzgar a Enrique tras solo dos temporadas ignora el proyecto a largo plazo.
No estamos locos. La evidencia es clara: el Manchester City, bajo Enrique, domina menos en la construcción, crea menos en el último tercio y depende más de momentos individuales que de superioridad sistémica. Guardiola construyó un equipo capaz de desmontar a cualquier rival con presión sostenida y dominio posicional. Enrique lo ha convertido en un equipo rápido y físico —efectivo contra equipos de mitad de tabla, pero débil ante conjuntos élite bien organizados.
"El City ya no controla los partidos —reacciona a ellos. Eso no es progreso; es un paso atrás", dice un analista táctico de la Premier League.Ganar títulos importa, pero también importa cómo se ganan. El City aún tiene los jugadores para jugar el mejor fútbol del mundo. El problema es que ya no se les pide. Esta opinión polémica no es solo provocadora —está respaldada por datos. Luis Enrique no es el futuro del City. Es un desvío de su camino.
P: ¿Esta opinión está respaldada por datos reales?
R: Sí. Métricas como xG, posesión, precisión de pases y conversión de ocasiones muestran una caída en eficacia ofensiva desde que Enrique llegó, pese a una plantilla estable.
P: ¿Qué dicen las estadísticas avanzadas?
R: Las estadísticas avanzadas revelan menor intensidad de presión, menos pases progresivos y una caída en el peligro esperado (xT) en el último tercio. El City genera menos peligro mediante juego estructurado.