
Bologna vence a Cremonese en un final caótico con dos rojas
Bologna se impuso 2-1 a Cremonese, pero el final del partido estalló en caos con dos expulsiones directas en el tiempo añadido.
Jamie Vardy se pierde el partido por una lesión muscular. Djuric lo reemplaza, mientras Giampaolo y Italiano chocan con objetivos opuestos en la Serie A.
El regreso de Marco Giampaolo a Cremonese comenzó con una victoria contundente 2-0 ante Parma, un resultado que alivió la presión y mantuvo al equipo justo por encima del descenso por diferencia de goles. Pero la alegría no dura: Jamie Vardy se pierde el duelo ante Bologna por una lesión muscular, una baja sensible en un momento crítico de la temporada 2025/2026. El veterano delantero inglés, clave por su movilidad y olfato goleador, deja un hueco difícil de llenar.
Giampaolo responde con Milan Djuric, que entra por Antonio Sanabria como única modificación. El equipo jugará en 4-4-2 con Audero bajo los palos y una defensa con Terracciano, Bianchetti, Luperto y Pezzella. En el medio, Zerbin, Grassi, Maleh y Vandeputte tendrán que sostener el esfuerzo ofensivo. Sin Vardy, la capacidad de desequilibrio se reduce, y todo apunta a un partido de intensidad, mucho trabajo y pocas chispas arriba.
"Perder a Vardy duele, pero Djuric es un nueve de área auténtico. Sabemos lo que necesitamos: puntos, no espectáculo", declaró Giampaolo.
Por su parte, Bologna llega con ambiciones europeas, aunque su rendimiento reciente es irregular. Tras perder 2-0 en casa ante la Lazio, el equipo de Vincenzo Italiano suma dos derrotas en sus últimos tres partidos de Serie A. Sin embargo, entre medias lograron eliminar a la Roma en la Europa League, lo que mantiene viva la llama continental. Con 42 puntos en 30 partidos, los Rossoblu ocupan la novena plaza y aún sueñan con la Europa Conference League.
Italiano ha decidido hacer cuatro cambios: Joao Mario y Jhon Lucumi regresan a la zaga, mientras que en el medio entran Remo Freuler y Lewis Ferguson, dejando en el banquillo a Nikola Moro y Riccardo Orsolini. El 4-3-3 se completa con Ravaglia en portería y un tridente ofensivo formado por Bernardeschi, Castro y Rowe.
El partido en el estadio Giovanni Zini será una batalla de identidades. Mientras Cremonese apuesta por la contención y los contragolpes, Bologna quiere dominar el balón y crear peligro desde el medio. El duelo entre el bloque de Freuler-Ferguson-Sohm y el cuarteto de Grassi-Maleh-Zerbin-Vandeputte será determinante.
Si Bologna logra imponer su ritmo, puede aprovechar la ausencia de Vardy para atacar con amplitud. Pero si Cremonese sostiene su estructura y aprovecha un error, podría sorprender. En un partido donde cada punto vale oro, la tensión será máxima desde el primer minuto.