
Salah vs Foden: ¿Quién es el mejor jugador del mundo?
La batalla por el título de mejor jugador del mundo entre Mohamed Salah y Phil Foden.
Brasil podría levantar su sexta Copa del Mundo en 2026, su primer título desde 2002.

La Seleção combinaría experiencia con cantera. Según convocatorias recientes, varios nombres son fijos.
En portería, Alisson Becker sigue siendo el titular indiscutible. Ederson y Bento serían suplentes. En defensa, Marquinhos, Éder Militão y Alex Telles son pilares. Alex Sandro y Yan Couto cubrirían los costados.
El centro del campo gira en torno a Casemiro como escudo, con Lucas Paquetá y André como mediapuntas. Guilherme Araújo y João Gomes pelean por banquillo. En ataque, Vinícius Jr, Raphinha y Richarlison parten como titulares. Neymar, si está sano, podría jugar de falso nueve.
Endrick, la joya de 2006, se espera que tenga un papel clave.
Brasil jugaría con un 4-3-3 ofensivo, con presión alta y transiciones rápidas. El entrenador prioriza equilibrio, usando doble pivote defensivo.
Éder Militão y Marquinhos formarían la pareja central. Yan Couto y Alex Telles suben constantemente. El trío de mitad de campo: Casemiro, Paquetá y André, domina el ritmo y la recuperación.
La verdadera ventaja brasileña: un ataque capaz de convertir posesión en gol en tres pases.
En punta, Vinícius Jr por izquierda, Raphinha por derecha y Richarlison como falso nueve. Este sistema permite a Neymar moverse entre líneas y crear juego.
Vinícius Jr es considerado uno de los mejores extremos del mundo. Su nivel en el Real Madrid lo convierte en el principal peligro ofensivo.
Marquinhos, capitán del PSG, aporta liderazgo y solidez. Su lectura del juego es vital frente a contraataques.
Endrick, la promesa de Palmeiras, ha seguido su impresionante desarrollo. Podría ser la gran revelación del Mundial.
Brasil podría enfrentar a Marruecos, Canadá o Australia. Quedar primero en el grupo parece alcanzable.
El verdadero reto llega en octavos. Un cruce con España o Alemania sería decisivo. La profundidad del banquillo podría marcar la diferencia.
Brasil ha caído en cuartos desde 2002. Pero este equipo parece distinto. Con orden y ataque explosivo, la final es un objetivo serio.
Su mayor obstáculo: la presión. Ganar en Norteamérica sería histórico. Pero todo indica que este grupo tiene el talento para lograrlo.