
La traición de la lesión: ¿Y si Kudus no va al Mundial 2026?
Mohammed Kudus sufre un nuevo revés grave que le deja fuera de temporada y pone en peligro su participación en el Mundial.
Croacia alcanzará los cuartos de final del Mundial 2026, aprovechando su madurez en grandes competiciones y control en el mediocampo.

El técnico Zlatko Dalić contará con una mezcla de veteranos consolidados y jóvenes promesas de la cantera croata.
Luka Modrić e Ivan Perišić siguen siendo figuras centrales, según los informes, aunque su carga de minutos será gestionada.
Marcelo Brozović se espera que siga siendo vital en el mediocampo, aportando orden y consistencia defensiva.
La defensa girará en torno a Joško Gvardiol, considerado uno de los mejores defensores centrales de Europa.
En la portería, Dominik Livaković es el favorito para ser titular, aunque Ivica Ivušić podría disputarle el puesto si mantiene su nivel.
Mediocampistas jóvenes como Luka Sučić y Martin Baturina han seguido su progresión y podrían tener minutos clave.
Dalić probablemente mantendrá un 4-3-3 estructurado, centrado en el control del centro del campo y la compactación.
El trivote podría formarlo Brozović como pivote, con Kovačić y Sučić como mediapuntas dinámicos.
Este sistema permite que Modrić entre desde el banquillo para marcar el ritmo en fases decisivas.
En ataque, Andrej Kramarić será el referente ofensivo, con Nikola Vlašić y Mislav Oršić en las bandas.
El objetivo: controlar el partido, aprovechar los contragolpes y mantener la calma en los momentos clave.
"No necesitamos ganar 4-0. Un gol, una portería a cero: esa es nuestra identidad" — Zlatko Dalić, 2025
Luka Modrić, a sus 39 años, no jugará todos los partidos completos, pero su influencia como líder y cerebro táctico sigue siendo insustituible.
Podría convertirse en el jugador de campo más longevo en disputar una eliminatoria mundialista.
Joško Gvardiol es ahora el defensa más completo del equipo: fuerte en duelos, preciso en salida de balón y peligroso en jugadas a balón parado.
Nikola Vlašić, según los informes, atraviesa una gran temporada y podría ser el crack que desate los partidos ajustados.
Su capacidad para crear y definir será clave si Croacia quiere ir más allá.
Con 48 selecciones, Croacia probablemente quedará en un grupo de nivel medio, enfrentando a un grande, un rival europeo y una selección debutante.
Su experiencia en torneos grandes los convierte en favoritos para avanzar, aunque liderar dependerá del inicio.
Un comienzo lento podría complicar su camino, especialmente si enfrentan equipos jóvenes y de alta presión.
El verdadero peligro será un equipo veloz que les impida acomodarse antes de que Modrić y Brozović tomen el control.
Su techo realista son los cuartos de final. Ir más allá exigirá un funcionamiento casi perfecto y algo de suerte.
No tienen un delantero de élite que resuelva solo, y su dependencia de veteranos es un riesgo.
Pero Croacia ha superado pronósticos antes. En eliminatorias, su temple y eficacia en jugadas aisladas pueden marcar la diferencia.
Si Gvardiol domina atrás y Vlašić anota, repetir la gesta de 2018 no es imposible.