Foden vs Pau Cubarsí: ¿Ya está al nivel del crack de City?
En abril de 2026, la explosión de Pau Cubarsí en el Barça ha generado una pregunta arriesgada: ¿sus estadísticas ya igualan a las de Phil Foden? Análisis técnico y datos profundos.
Del sueño europeo a la crisis total: qué falló en el Girona 2025-26, desde el fracaso en el mercado hasta la rigidez de Míchel.
Tras una temporada 2024-25 histórica, en la que el Girona logró el cuarto puesto y la clasificación para la Champions League, las expectativas para 2025-26 eran altas. Sin embargo, el equipo ha vivido un colapso deportivo. El sistema en 4-3-3, antes dinámico y ofensivo, se volvió predecible y vulnerable. La presión alta, que antes desestabilizaba a los rivales, perdió intensidad, y los laterales, antes peligrosos, quedaron expuestos en múltiples ocasiones.
Las estadísticas confirman el declive: el Girona ha encajado una media de 1,8 goles por partido, frente a 1,1 la temporada anterior. Su porcentaje de posesión ha bajado al 48,3 %, y ha ganado solo el 31 % de los duelos en el centro del campo. Jugadores como Yangel Herrera han estado sobrecargados, mientras que Valery Fernández ha sufrido en defensa. La falta de alternativas tácticas ha impedido al equipo reaccionar cuando los rivales se adaptaron, como Athletic y Real Sociedad.
"El Girona jugaba con ventaja psicológica. Cuando perdieron esa aura, su sistema se desinfló" — comentarista de Movistar LaLiga
El verano de 2025 fue clave para consolidar el proyecto europeo, pero el club invirtió mal. Aproximadamente 45 millones de euros en refuerzos que no rindieron. Jhon Jader Durán, fichado por 22M€, marcó solo 3 goles en 24 partidos. Su estilo físico y estático no encajó con el juego vertical del Girona. Tampoco creó asociaciones con Bryan Zaragoza o Doran Gaúcho.
Carles Aleñá, cedido desde el Getafe, fue otro error. Prometía creatividad, pero promedió menos de 60 pases buenos por partido y apenas dio una asistencia. Su bajo rendimiento defensivo desequilibró el medio. Incluso el portero suplente, Alejandro Sala, mostró limitaciones cuando fue necesario. Estos fallos revelan una planificación deficiente en el área de fichajes.
Míchel, héroe del milagro 2024-25, ha sido cuestionado. Su fidelidad al 4-3-3, incluso en rachas negativas, muestra rigidez. Insistió con Antonio Raíllo en defensa, a pesar de su edad, y no integró bien a los jóvenes. Sus cambios llegaron tarde en partidos clave.
Pero no es solo su responsabilidad. El club rechazó sus peticiones en enero, dejándolo sin refuerzos durante una oleada de lesiones en isquios que afectó a Stuani, Zaragoza y Gaúcho. Sin banquillo, Míchel recurrió a canteranos sin experiencia. Los expertos creen que el problema es sistémico: falta un director deportivo, análisis de datos y coordinación entre áreas.
Para evitar otro desastre, el Girona necesita cambios radicales. Primero, revisar el modelo táctico: un 4-2-3-1 daría más equilibrio. Segundo, nombrar un director deportivo para alinear fichajes con el proyecto. Tercero, fortalecer la plantilla: fichar al menos dos jugadores experimentados en defensa y medio, y un recambio real para Domingos Duarte.
¿Despedirá el Girona a su entrenador?
Su futuro está en el aire. La dirección analiza el rendimiento, y la decisión se tomará tras la temporada, especialmente si no logran la Europa League.
¿A quién debería fichar el Girona en verano de 2026?
Nombres como Samu Omorodion (delantero) y Pepelu (centrocampista) encajan bien. También necesitan un lateral izquierdo moderno y un portero suplente sólido.
¿Por qué juega tan mal el Girona?
Combinación de rigidez táctica, malos fichajes, lesiones y falta de banquillo. El sistema no evolucionó bajo presión.